METAIMAGENES ROMÁNTICAS · CARLOS SUÁREZ

       Hablar, a estas alturas, de la trayectoria artística de Jordi Cerdà sería cuanto menos redundante. Sin embargo nunca está de más recordar que representa a uno de los creadores más significativos dentro de las prácticas conceptuales que irrumpieron con fuerza en nuestra escena artística durante la década de los setenta y que cuenta con un currículum que evidencia una proyección, tanto nacional como internacional, nada deseñable.



        Bajo el epígrafe de Metaimágenes románticas, título elocuente por si mismo, se reúnen unos trabajos, la mayoría realizados en los últimos años y otos rescatados de su producción anterior -lo que pone de relieve su continuidad discursiva-, en los que destaca el hecho de estar agrupados formando series, entendiendo este concepto en su sentido de conjunto temático. Recordemos que la serie -repetición sin o con pequeñas variaciones de una misma imagen, o de diversas imágenes ligadas al mismo tema- es una estructura sintáctica suya eficacia reside en que provoca en el espectador una asociación inmediata entre la imagen percibida y una totalidad significante, siendo por tanto la serie un instrumento de totalización de la experiencia aislada. Ello ha hecho que dicha estructura sea una delas predilectas de la publicidad comercial.



       Partiendo de este presupuesto, Jordi Cerdà recurre a la apropiación de imágenes, en su mayoría procedentes del repertorio que le ofrece la propia historia del arte, para componer unas piezas en donde junto a esas imágenes conviven otras, procedentes de la realidad objetual o no, que actúan como imágenes de contraste -hay que hacer notar que la asociación de imágenes "por contraste", es una de las favoritas de esa misma publicidad a la que hacíamos referencia. Permitiendo así que el espectador en su percepción de la obra se aleje de la vivencia objetivándola, estableciendo una relación entre sus elementos, lo que incide a nivel de la intencionalidad noética -doctrina de la inteligencia en el sentido de ver inteligible o ver pensante- de esas "imágenes de contraste" que son las que desencadenan asociaciones a nivel consciente o inconsciente.

       El uso de la imagen artística no se realiza tanto desde su retórica como de lo que subyace tras ella, así los conceptos de duplicación, representación, copia, original, igualda, semejanza, descripción, sinécdoque..., configuran un discurso en donde los metalenguajes se erigen en los verdaderos protagonistas. Ese utilizar un lenguaje para referirse a otro, lo es en función no de sus provocación sino en la de evidenciar las paradojas de la representación y provoca la reflexión que exige todo proceso de significación. para ello recurre, como ya hemos señalado, a la apropiación de unas imágenes que en muchos casos fragmenta, descontextualizándolas y volviéndolas o recontextualizar para así crear nueavas obras autónomas e independientes, aprovechando su carga simbólica y los mecanismos implícitos al cambio de códigos lingüísticos al que las somete. Reproducción de obras de arte, fotografías, postales, etc, que son pasadas a blanco y negro y coloreadas a mano con pastel, técnica que alude a los procesos que intervienen en la aprehensión y difusión de la obra de arte. Imágenes estereotipadas que son, una vez transformadas, la imagen de otra imagen. Er arte como elemento lingüístico, la tautología de una imagen dentro de otra, el cuadro dentro del cuadro.

       Otro de los conceptos que gravitan en esta exposición y de hecho el título de la misma lo recoge, es el e romanticismo. Entendido éste como concepto que trasciende sus límites cronológicos y conceptuales, ya que otros movimientos participan de la misma idea en la que lo romántico se sustena, y que viene dado por la subjetividad y la instrospección. En este sentido hay una imagne que refleja, con más precisión que ninguan otra, la idea de lo romántico y esa es la de la ruina. Lo que valoró en ellas el surrealismo, entre otras tendencias artísticas, es el sentido del misterio inaprensible y eterno que nos aguarda y nos mira por las grietas de la realidad trivial. No hay viaje, a parte alguna del globo, que este exento del imperativo categórico de la visita a algunas ruinas "memorias veneradas de otros días". El propio artista utiliza las imágenes de vestigios arqueológicos captadas por él en sus viajes -el artista como viajero que visita las ruinas- y las incorpora a su narración visual, presentadas como sustratos o niveles que condicionan su lectura. Las postales, a su vez, no son sino vestigios, souvenirs de viajes.



       Para terminar, quisiera puntualizar que estamos ante una obra que interpreta la creación artística como acto reflexivo y que se docuemtna en la visión magrittiana del arte, conviviendo conjuntamente con elementos teóricos de Freud, Foucauld, Lacan o Derrida, en donde subyace la idea, plenamente asumida por el arte conceptual, de que la obra y el arte son una misma cosa.


JORDI CERDÀ I GEREBÉ (Barcelona 1949)

       

            Licenciado en Bellas Artes y diseñador. Sus primeras exposiciones, hacia 1968, tuvieron influencias geométricas tendentes al minimalismo. A finales de los sesenta empieza a trabajar en el campo de la imagen y pronto entra en la corriente más general del arte conceptual, aspecto en el cual se inscriben sus obras posteriores, hechas siempre a partir de una reflexión sobre el arte y su representación, todo ello se encuentra en el fondo teórico de su obra.

            Entre sus creaciones en los años sesenta hay que remarcar las series "Concepte mínim" (1972), "Objectes i capses" (1974-75), "Contactes aquosos" (1976), "Suite René Magritte" (1977), "Suite Pintura" (1978), "Paral.lelisme cos de dona dins l'art" (1977-78), "Accions de cada dia: penetracions" (1979-80) y "Reflexió-procés-pintura" (1979-81) en colaboración con Romà Vallès, entre otras.

Entre otras exposiciones de los últimos años se pueden remarcar, por razones diferentes: "Cuatro direcciones" (Museo Nacional Reina Sofía, 1991); "Mobiliari urbà, obra feta a Nova York" (491 Art i recerca, 1991); montajes de fotografías, Polaroids y tintas; "La cadira de Kosuth és una bona cadira" (Performance hecho en el escaparate de la tienda Vinçon, céntrica galería de Barcelona, 1993); "Interior amb figures retòriques", gran exposición que definía la obra reciente del artista (Galería 4RT, 1993); y el fotoperformance "Dintre meu hi ha una mica de...", un trabajo específico sobre personajes y actitudes de artistas, filósofos. Una de las exposiciones de tipo retrospectivo la realizó en el Museo Joan Cabré de Calaceit (1995) u otras como "Reflex, desig i visió" en el Museu Monjo (1999).



            Ha realizado films experimentales, performances y ha presentado aproximadamente unas 250 exposiciones entre colectivas, de grupo e individuales, tanto a escala nacional como internacional. Desde 1974 ejerce en el terreno de la pedagogía. Su trabajo durante los años ochenta y noventa es una reflexión sobre el espacio, el tiempo, los medios, el artista y su propio arte. Sus experiencias anteriores y actuales se sintetizan en la relectura de imágenes del arte y del museo. En "Imatges de imatges" (1990), por ejemplo, utiliza la fotografía como medio y soporte para analizar el mito del arte, tomando como punto de partida Magritte o Lacan, entre otros, a partir de la relectura de obras maestras. en 1992 participa en la exposición "Idees i actituds, entorn de l'art conceptual a Catalunya, 1964-80", que recupera y analiza este periodo del arte catalán (también la exposición se mostró en Manchester y Southampton en 1994).



            Dispone de una amplia bibliografía acumulada en sus más de 30 años de trabajo continuado. Actualmente prepara diferentes muestras colectivas en Francia, Italia y España. En estos últimos dos años ha realizado una serie de exposiciones i acciones individuales en Catalunya, entre ellas, "Viatges, llocs i ciutats", así como "Imágenes de espejos" en la Sala Blanquerna de Madrid (1999), o las exposiciones de Toulouse (2000) y París que junto con la muestra de Barcelona de la Galería Greca (2001) inciden en la reflexión sobre el arte. La exposición "Autoretrats" efectuada por la Generalitat de Catalunya, repasa retrospectivamente sus acciones (202-2003), y otras como "Museo Portátil" (Compact-Art Collection 2002); "Paralel·lisme", en colaboración con Claude Jeanmart y "ISIS", muestran la idea de diferentes registros en que se mueve el artista. Está presente en diferentes colecciones, entre otras la del M.A.C.B.A.